Cuando los diseñadores hablan, sube el pan!! y, se crean tendencias
nuevas..que, obviamente, quien más y quien menos, todas seguimos!! (no
es por moda, es por style).
Prints, rombos, rayas, colores.. ¿qué me pongo? simplificando ante el caos de nuestro armario, mejor retomar el control y
volver al consabido acierto: la camisa blanca.
La camisa blanca es sinónimo de 'básico que nunca falla'.
Una camisa blanca bien cortada y confeccionada en materiales de calidad
se antoja un perfecto lienzo sobre el que trabajar el look. Impoluta,
impecable, de un blanco radiante. Los acabados de la prenda –precisos y
cuidados– son clave. Cuello, mangas, sisas o ligeras pinzas que entallan
la figura y resaltan la mejor versión del cuerpo. Es cuestión de
paciencia y estudio. Dar con la camisa perfecta requiere conocer la anatomía e invertir tiempo en la búsqueda.
Con dos botones ligeramente desabrochados para lucir un pañuelo; con las mangas ligeramente remangadas y asomando el reloj; o simple y despejada, para que brille un toque de joyería. Es una elección que siempre acaba resultando necesaria. También es una inmejorable carta de presentación y un valor seguro en los mejores armarios.
Las modelos cuentan con ella como aliada infalible, como prenda fetiche entre desfiles, y el resultado es magnífico.
No hay comentarios:
Publicar un comentario